Bogotá, Colombia | 31 de julio de 2026 | Laura Acosta, Periodismo UCS
Con un llamado a salir y compartir el evangelio de manera intencional, más de 1.000 laicos participaron en el Congreso “Viviendo la Misión 7-70”, organizado por la Asociación del Alto Magdalena.



Durante el sábado, 25 de julio, los asistentes recibieron capacitación en evangelismo, discipulado y estrategias misioneras que buscan fortalecer el trabajo de las iglesias locales en Bogotá y los municipios del territorio. El programa incluyó seminarios sobre evangelismo de amistad, discipulado, un plan de evangelismo y un mensaje central del presidente de la Unión Colombiana del Sur, el pastor Henry Beltrán.
Más que un evento, el congreso hizo parte de la implementación del Plan Estratégico “Viviendo la Misión 7-70”, una iniciativa que invita a cada miembro a vivir el discipulado como un estilo de vida y a participar activamente en la proclamación del evangelio. El plan busca movilizar a toda la iglesia alrededor de cuatro ejes: Comunión con Dios, Identidad en Cristo, Unidad en el Espíritu para el Servicio y Misión para Todos, con el propósito de fortalecer el crecimiento espiritual y el compromiso misionero de cada congregación.

Durante el mensaje principal, el pastor Henry Beltrán dirigió la atención de los asistentes hacia el enorme desafío que representa anunciar el evangelio en una ciudad como Bogotá.
“Tú y yo vivimos en Bogotá. Mira la cantidad de edificios y conjuntos residenciales que se han construido. Hay millones de personas que necesitan escuchar un mensaje de esperanza”, expresó.
El presidente de la Unión Colombiana del Sur recordó que Dios continúa abriendo oportunidades para compartir la fe, incluso a través de los medios de comunicación y del testimonio personal de cada creyente.
“¿Qué más señal necesita la iglesia? Dios nos ha concedido oportunidades para entrar a miles de hogares. Ahora la pregunta es: ¿qué estamos haciendo tú y yo?”, preguntó a la congregación.
Un movimiento que busca multiplicar discípulos
Uno de los momentos centrales de la predicación fue la explicación del significado de “Viviendo la Misión 7-70”.
Beltrán explicó que el número siete recuerda la perfección de Dios y que el setenta evoca el envío de los discípulos por parte de Jesús para anunciar el evangelio.
“El número siete significa perfección y el setenta nos recuerda que no podemos quedarnos sentados. Debemos movernos y llevar el mensaje de salvación a quienes todavía no conocen a Cristo.”
El pastor invitó a los asistentes a convertirse en líderes que formen nuevos discípulos, siguiendo un modelo de multiplicación donde cada creyente acompaña y capacita a otros para servir.
Para ilustrar este principio, compartió la experiencia de un ministerio carcelario que comenzó con un pequeño grupo de voluntarios y luego fue creciendo mediante la participación de nuevos discípulos que asumieron el compromiso de visitar semanalmente a personas privadas de la libertad, estudiar la Biblia con ellas y acompañar a sus familias.
“Dios te invita a ser parte de los siete, a ser parte de los setenta y compartir el amor de Jesucristo”, afirmó.
Herramientas para vivir la misión
Además de la capacitación, la Asociación del Alto Magdalena presentó recursos prácticos para facilitar la implementación del plan estratégico en las iglesias locales.
Uno de los elementos que llamó la atención de los asistentes fue una tarjeta diseñada con la apariencia de una tarjeta bancaria. En lugar de representar un beneficio económico, simboliza el compromiso personal con la misión. En el frente aparece el lema “Viviendo la Misión 7-70” y la expresión “Regreso de Jesús” como recordatorio del propósito de la iglesia. En el reverso incorpora un código QR que dirige a materiales, estrategias y recursos evangelísticos para que cada miembro pueda acceder fácilmente a herramientas de capacitación y poner en práctica el plan en su distrito y congregación.
La iniciativa busca que los participantes mantengan el plan al alcance de la mano y recuerden que la misión no termina con el congreso, sino que continúa en los hogares, barrios, conjuntos residenciales y comunidades donde viven.
Al concluir su mensaje, el pastor Henry Beltrán invitó a los asistentes a renovar su compromiso con la misión y responder al llamado de Dios.
“No podemos callar más. Dios nos necesita para dar a conocer el evangelio. Él quiere usar a cada uno de nosotros para llevar esperanza a quienes todavía esperan escuchar de Jesús.”



El Congreso “Viviendo la Misión 7-70” forma parte del proceso de movilización misionera impulsado por la Unión Colombiana del Sur, que contempla congresos de capacitación, entrenamientos y acciones evangelísticas para fortalecer el discipulado y preparar a las iglesias locales para compartir el mensaje de esperanza en cada comunidad. Entre las iniciativas del plan se encuentran congresos misioneros, capacitación de líderes, evangelismo en medios de comunicación, discipulado y plantación de nuevas iglesias durante el quinquenio 2026-2030.